|ADVERTENCIA: Contenido sensible no apto para todo público e inapropiado para menores de 18 años, que puede incluir textos detallados de violencia, menciones delicadas respecto a la salud mental, manipulación, abuso implícito, desnudez, sexo explícito, horror detallado, adicciones y consumo de drogas, así como violencia verbal extrema. Favor de leer con precaución.

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𝙀𝙎𝙏𝙀 𝙁𝘼𝙉 𝙁𝙄𝘾𝙏𝙄𝙊𝙉:

𝕋𝕎- Puede resultar inquietante para algunos lectores. No se recomienda en caso de ser PAS.

𝔸𝕃𝔼ℝ𝕋𝔸 𝔻𝔼 𝕊ℙ𝕆𝕀𝕃𝔼ℝ𝕊- Revela información importante de la historia original del videojuego 𝐇𝐨𝐠𝐰𝐚𝐫𝐭𝐬 𝐋𝐞𝐠𝐚𝐜𝐲 y referencias a otras historias del 𝐖𝐢𝐳𝐚𝐫𝐝𝐢𝐧𝐠 𝐖𝐨𝐫𝐥𝐝 (𝐉.𝐊. 𝐑𝐨𝐰𝐥𝐢𝐧𝐠 𝐎𝐫𝐢𝐠𝐢𝐧𝐚𝐥𝐬) que podrían arruinar la experiencia de descubrirlas por primera vez.

𝕄𝕆𝔻𝕊- Contiene variaciones de la historia original y adiciones de contenido no canónico con el fin de enriquecimiento narrativo. Algunos de los personajes, relaciones entre ellos, así como ciertos escenarios y situaciones fueron creados para dramatización.

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EL SIGUIENTE ES UN TEXTO ES UNA HISTORIA INVENTADA. TOMA TODO LO QUE ESTÁ ESCRITO COMO MERA FICCIÓN.

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⚠️-CAPÍTULO LARGO-

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Sky entra a su habitación con la respiración agitada y cierra la puerta con fuerza tras ella. Se queda con la mirada extraviada tratando de calmarse para poder asimilar todo lo que se dijo junto con el inevitable sentimiento de culpa por el incidente de la taza. Después de darle un par de vueltas, comienza a preguntarse si tal vez ella sí hace a propósito que sucedan esas cosas, sin embargo, su pensamiento es interrumpido por el sonido de Nika rascando la puerta, y decide abrirle. Luego de volver a cerrar, Sky decide echarse en su cama junto a Nika y en cosa de unos minutos ambas entran en sueño profundo.

La tenue y cálida luz de la chimenea de la recámara le da directamente en el rostro y Sky no puede evitar abrir los ojos. Se da cuenta que Nika ya no se encuentra al lado suyo y su habitación luce muy diferente. Las paredes de tonos cremas y blancos dejan ver una decoración sobria. Algunos muebles han sido sustituidos, sus pertenencias no están y el espacio donde suele yacer su biblioteca personal, hay unos estantes con accesorios de plata y juguetes de tela sobre ellos.  Una mujer menuda de cabello castaño parada a escasos metros de ella sostiene en sus manos un objeto que destella un brillo color azul. El objeto le produce curiosidad, pero no tiene una vista de él muy favorecedora desde donde está. La mujer sale por un segundo de sus pensamientos y al darse cuenta de que Sky está despierta le dirige una sonrisa.

Thea Pharres: ¡Sky!

Sky vuelve a abrir los ojos.

Nora Medina: ¡Sky! Insiste llamando a la puerta.

Sky Pharres: Pasa Nora. Responde mientras bosteza y se incorpora torpemente despertando a Nika.

Nora Medina: Ayer no bajaste a cenar y hoy en la mañana apenas tocaste tu plato.

Sky sonríe levemente mientras Nika se levanta moviendo efusivamente su cola al ver entrar a Nora con una bandeja.

Sky Pharres: Gracias. Aunque siendo franca, no he tenido mucho apetito en estas horas de todas formas.

Nora Medina: Lo sé. Pero me parece que después de comportarnos audaces merodeando en la ciudad por la noche, lo mejor será que comas algo. Dice mientras pone la bandeja sobre la encimera.

A Sky la toma por sorpresa el comentario y por unos segundos se queda ligeramente boquiabierta sin saber qué contestar. Nora solo se limita a echarle una mirada cómplice mientras le pasa el plato.

Sky Pharres: Parece que debo mejorar en temas de sigilo, entonces. Dice en tono burlón. ¿Ahora somos judíos, Nora? Bromea al apreciar el pan de centeno con carne curada encima.

Nora Medina: Unos amigos del barrio sur que manejan un puesto de salchichas, están probando suerte al ofrecer este tipo de aperitivos. A tu padre le ha encantado la carne, por cierto.

Sky Pharres: Sigo sin entender cómo te da tiempo de salir y relacionarte en ese lugar con todo lo que haces en casa. En especial sin Thomas aquí desde hace días. Le menciona sonriendo.

Nora Medina: Hace mucho que me las he tenido que arreglar desde tu padre delegó las tareas que Thomas ya no puede hacer por su edad, pero sobreviviremos mientras regresa. Además, no todas las cosas de calidad que se consumen en esta casa provienen de sitios exclusivos. El secreto es saber escoger y dónde buscar.

Sky Pharres: ¿Ese es el motivo? ¿O te gusta tu doble vida vagando por la ciudad? Porque no te juzgaría. Dice con ironía.

Nora Medina: Anda, come. Le responde con una risita mientras le pasa una servilleta de tela.

Sky da un gesto de aprobación al probarla y Nika se acerca esperanzada de que le compartieran un poco.

Sky Pharres: ¿Nora?

Nora Medina: ¿Sí?

Sky Pharres: Simple curiosidad… ¿Cómo es que mis excursiones no pasan inadvertidas para tí? Le pregunta entre mordidas.

Nora Medina: ¿Después de todos estos años de práctica? ¿Recuerdas cómo se enojaba tu padre cuando te escabullías de pequeña? Creo que hay cosas que no cambian. Dice sonriendo mientras se sienta en la cama.

Sky Pharres: Papá enojado, por ejemplo. Responde riéndose, pero su expresión se apaga enseguida y continúa comiendo en silencio.

Nora Medina: Es evidente que se siente tan abrumado como tú, Sky. Es la primera vez en todos estos años que lo veo con cierto temor a algo que no comprende.

Sky Pharres: A algo que no puede controlar, mejor dicho. Yo encuentro mucho más abrumadora su reacción que lo que sucede en sí, si me lo preguntas. Fija mirada unos segundos en su plato. ¿Tú recuerdas cuándo empezó a ocurrir todo esto?

Nora se queda pensando un momento antes de contestar.

Nora Medina: Me parece que fue desde aquella visita del señor Baruch y su hijo, hace unas semanas.

Sky Pharres: Tienes razón. Contesta haciendo un gesto de disgusto.

Nora Medina: ¿Tanto te desagrada el joven Baruch?

Sky Pharres: No me agradó la forma en que mencionó lo de las haciendas. No sé qué me espanta más… El que haya sugerido con tanta ligereza que los Pharres somos unos explotadores o el hecho de que respaldara la idea. A pesar de eso, papá lo dejó pasar porque quiere forzar las cosas y piensa que va a correr con la misma suerte que tuvo una vez.

Nora Medina: A tu hermana no se le ve descontenta.

Sky Pharres: No me mal entiendas. Es solo que ella y yo no tenemos el mismo temperamento. Y la afinidad entre ella y Henry fue una situación afortunada que le dio la oportunidad a papá de creer que lo que hace está bien. No puedes negarme que, aunque todo resultó favorable, fue demasiado apresurado y más con papá detrás. ¿O tú sí crees en la idea del amor a primera vista?

Nora Medina: No creo que sea la mejor referencia. Recuerda que me casé con alguien con quien prácticamente me crie. Suspira. Parece que fue ayer cuando él, tu padre y yo nos divertíamos en el campo. Dice con nostalgia

Sky Pharres: ¿Aún lo extrañas? Pregunta con el mayor tacto posible.

Nora Medina: Hasta el último de mis días. 

Sky posa una mano sobre la de Nora y ambas se quedan en silencio un momento.

Nora Medina: Pero hubo vida después de él y ésta te trajo a mí. Tranquiliza a Sky con una sonrisa cálida.

Sky sonríe conmovida y le aprieta la mano.

Sky Pharres: Las cosas nunca habían estado así de tensas por tanto tiempo. Y ve a qué punto han llegado. Dice con pesar y suspira después de hacer una pausa. Tú sí me crees, ¿verdad? Le pregunta afligida.

Nora Medina: Claro que sí.

Sky Pharres: ¿Incluso después de hoy? Porque con el incidente de esta mañana entendería si tú también…

Nora la interrumpe.

Nora Medina: Tengo fé… en que todo va a aclararse tarde o temprano. Pero quiero que sepas que yo no necesito explicaciones. Y sea lo que sea, estaré aquí como siempre lo he estado.

Sky se conmueve y abraza fuerte a Nora.

Sky Pharres: Te quiero.

Nora Medina: Y yo a tí. Le contesta con ternura.

Sky Pharres: ¿Sabes? Antes de que llegaras ví a mamá.

Nora Medina: ¿De nuevo ese sueño?

Sky Pharres: Sí… Solo que esta vez había algo diferente. El objeto que tenía en su mano…  Brillaba.  Le cuenta mientras deja el plato en su lugar y procede a acariciar a Nika.

Nora Medina: Curioso… ¿Y esta vez sí pudiste ver qué era?                                 

Sky Pharres: No… Pero salían de él unos destellos azules. Como sí… Interrumpe su hilo de pensamiento. ¿Crees que signifique algo?

Antes de que Nora pueda hablar llaman a la puerta y ésta se levanta a abrir. Uno de los mozos que suelen trabajar en el jardín se encuentra en el alfeizar.

Nora Medina: ¡Bruno! ¿Qué sucede?

Nika se baja de la cama de un salto y se dirige olfatear a Bruno.

Bruno Rivera: Hay alguien en la entrada preguntando por el patrón, Nora. Se asoma hacia la recámara mientras le da unas palmadas en los costados a Nika.  Y por usted, señorita Pharres.

Sky levanta las cejas, incrédula.

Sky Pharres: ¿Por mí?

Bruno Rivera: Así es.

Sky Pharres: ¿No dijo quién era?

Bruno Rivera: No. Pero insistió en que era un asunto importante y que era indispensable que estuvieran los dos presentes para atenderlo.

Nora y Sky se miran por unos segundos entre sí, curiosas de la notificación de Bruno.

Nora Medina: ¿Ya llegó Renatus?

Bruno Rivera: Hace 30 minutos. Me parece que está en la biblioteca.

Nora Medina: Gracias por avisar. Por favor, comunícale al visitante que pronto lo reciben y hazlo pasar al salón. Mientras yo informo a Renatus. Ah, una cosa más. Pídele a Prudence o a Gertie que preparen el té. Enseguida bajo a la cocina.

Bruno Rivera: Con gusto.

Sky Pharres: Gracias, Bruno.

Bruno asiente y se dirige a bajar las escaleras con Nika galopando tras él mientras Nora se apresura a abrir una de las puertas del armario de Sky.

Nora Medina: No has estrenado éste. Lucirá bien. Dice pasándole a Sky un atuendo sastre de 3 piezas, una blusa de cuello alto con encajes, un chaleco y un faldón con corte alto en la cintura.

Sky Pharres: ¿No puedo bajar así?

Nora Medina: No sabemos quién es y no me parece que los ánimos en la casa estén para eso hoy.

Sky Pharres: Qué remedio… Contesta tomando las prendas y se desabotona sin entusiasmo los pantalones.

Nora Medina: Al menos gracias a las sufragistas puedes ya no usar enaguas. La anima. ¡Pero no creas que esta vez paso por alto que no uses el corsé! Le dice mientras sale de la habitación en dirección al pasillo.

Sky Pharres: Un día de estos voy a bajar en camisola e implorarán que use pantalones…. Se queja en voz baja.

Nora Medina: ¡Te escuché!

A Sky se le sale una carcajada y continúa preparándose.

Lo que parecía ser una simple charla alentadora para Sky, se ve interrumpida por un llamado que no puede ignorar.

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