|ADVERTENCIA: Contenido sensible no apto para todo público e inapropiado para menores de 18 años, que puede incluir textos detallados de violencia, menciones delicadas respecto a la salud mental, manipulación, abuso implícito, desnudez, sexo explícito, horror detallado, adicciones y consumo de drogas, así como violencia verbal extrema. Favor de leer con precaución.
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𝙀𝙎𝙏𝙀 𝙁𝘼𝙉 𝙁𝙄𝘾𝙏𝙄𝙊𝙉:
→ 𝕋𝕎- Puede resultar inquietante para algunos lectores. No se recomienda en caso de ser PAS.
→ 𝔸𝕃𝔼ℝ𝕋𝔸 𝔻𝔼 𝕊ℙ𝕆𝕀𝕃𝔼ℝ𝕊- Revela información importante de la historia original del videojuego 𝐇𝐨𝐠𝐰𝐚𝐫𝐭𝐬 𝐋𝐞𝐠𝐚𝐜𝐲 y referencias a otras historias del 𝐖𝐢𝐳𝐚𝐫𝐝𝐢𝐧𝐠 𝐖𝐨𝐫𝐥𝐝 (𝐉.𝐊. 𝐑𝐨𝐰𝐥𝐢𝐧𝐠 𝐎𝐫𝐢𝐠𝐢𝐧𝐚𝐥𝐬) que podrían arruinar la experiencia de descubrirlas por primera vez.
→ 𝕄𝕆𝔻𝕊- Contiene variaciones de la historia original y adiciones de contenido no canónico con el fin de enriquecimiento narrativo. Algunos de los personajes, relaciones entre ellos, así como ciertos escenarios y situaciones fueron creados para dramatización.
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EL SIGUIENTE ES UN TEXTO ES UNA HISTORIA INVENTADA. TOMA TODO LO QUE ESTÁ ESCRITO COMO MERA FICCIÓN.
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⚠️-CAPÍTULO LARGO-
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La suave corriente de aire limpio que ondea la colosal Union Jack clavada en el edificio de al lado, se encuentra con el rostro de Sky. Ella la aprovecha para aliviar un poco sus pulmones antes de que el humo de las chimeneas pase de nuevo por su nariz.
Los escasos rayos del sol junto con los candiles que cuelgan del coche rojo con negro tras Sky, hacen su esfuerzo por iluminar la opaca y solitaria calle.
Mientras el cochero espera sentado en su asiento colocándose los espejuelos de conducción, el profesor Fig, con su varita en mano, se encuentra concentrado en asegurar el equipaje ejecutando un encantamiento no verbal. Sky observa la peripecia con admiración y en breve su mirada pasa a Hagar, su nueva lechuza, quien parece estar muy cómoda posada en su percha junto con las valijas. Ella le dedica una sonrisa cerrada y el ave le devuelve el gesto ladeando su cabeza en forma enternecedora.
Sky entrecierra los ojos un momento por el reflejo de uno los suertudos rayos de sol que logran colarse por una diminuta brecha en las encapotadas nubes, dando directo a uno de los emblemas dorados de Hogwarts en el coche.
Profesor Fig: ¡Ah! Parece que ya podemos partir. Dice acercándose y colocándose frente a frente con Sky. Es lamentable que nuestras lecciones intensivas no permitieron que conociera el callejón Diagon como acostumbran los alumnos de primer ingreso, pero no hay de qué preocuparse. Le aseguro que por esta vez tiene todo lo que necesita con usted.
Sky asiente.
Profesor Fig: Espero que también comprenda por qué me tomé la libertad de cambiar casi todo su dinero muggle por éste. Lo que resta de ambos se encuentra dentro del baúl con sus pertenencias. Ahora me gustaría que prestara especial atención a lo que hay aquí. Le dice mientras saca de su túnica un pequeño saco repleto con monedas y se lo entrega a Sky.
Ella lo toma con la mano izquierda mientras se las arregla con la otra mano, que sostiene su varita, para soltar el nudo de la cuerda del morral. Sky observa los diferentes tipos de monedas en el interior.
Profesor Fig: Estas tres son las que más nos interesan ahora. Explica tomando 3 monedas. La de oro es un “Galeón”. Es la que tiene más valor. Ésta de plata se le conoce como “Sickle” y a la de bronce como un “Knut”. Hay 17 Sickles en un Galeón y un Sickle equivale a 29 Knuts.
Sky Pharres: Entendido. Responde Sky contemplando los símbolos de las monedas que sujeta el profesor. ¿Qué hay acerca de las otras cuatro? Pregunta cambiando su vista de nuevo hacia morral.
Profesor Fig: Me complace su curiosidad. Comenta con una sonrisa cálida. Estas no las necesitará, solo son para fines académicos. Agrega intercambiando las monedas de su mano por las otras cuatro. Las conseguí antes de partir a Londres. Dice mientras las acomoda para hacerlas más visibles. Esta de aquí es un “Dragot”. Supongo que le será fácil lidiar con las siguientes dos denominaciones. Continúa mientras apunta a las monedas de ½ Dragot y ¼ Dragot. Por otro lado, éste es un “Sprink”, considerado como una subdivisión del Dragot. Las 4 son utilizadas por la comunidad mágica de su lugar de origen. Me pareció útil una pequeña cátedra al respecto. Encontrará interesante que, al variar los sitios, el tipo de cambio en nuestro mundo también se modifica. Como la moneda Bezant por ejemplo, la moneda que se utiliza en Francia. Finaliza mientras entrega las monedas y las posa en la palma de Sky. Debo agregar…. que me asombra la cantidad que traía con usted. Al menos no tendrá un gran apuro por visitar Gringotts por los siguientes años que le quedan en Hogwarts. Siempre y cuando utilice sus recursos de manera responsable, por supuesto. Dice con una sonrisa cómplice.
Ella le devuelve la sonrisa al regresar las monedas a su lugar y mete el morral en uno de los bolsillos de su abrigo.
Profesor Fig: Es una suerte que después de todo no se haya perdido la oportunidad de aprender a usar su magia.
Escuchar eso pone a Sky un poco inquieta pero enseguida se repone encubriendo su reacción sin que Fig lo note.
Sky Pharres: También lo creo…Responde afablemente.
Profesor Fig: Qué mal que no tengamos más tiempo para lanzar hechizos. ¿Practicó los hechizos que trabajamos?
Sky Pharres: Así es, profesor. Dice contenta volteando a ver a su varita mientras la levanta y enseguida su mirada vuelve a Fig.
Profesor Fig: Bueno, le aseguro que nunca he visto a nadie dominar tan rápido una varita usada. La incentiva alegremente. Nada podrá detenerle cuando consiga la suya. Concluye guiñándole un ojo.
Sky Pharres: Gracias, profesor Fig. Sonríe. En verdad aprecio que haya trabajado conmigo antes de empezar el a…
Abruptamente la conversación se ve interrumpida por un ruido poco menos que un estruendo y ligeramente más estridente que un “pop” junto con una especie de torbellino brillante a escasos metros de ellos. De repente un hombre se encontraba allí de espaldas mirando hacia los lados con aspecto desorientado. Sky no puede evitar pasmarse por un momento por lo que acaba de ver, pero enseguida le causa un poco de gracia verlo tratando de ubicarse. Ella y el profesor cruzan una mirada divertida cuando el hombre se gira hacia ellos y en segundos éste se ve aliviado de ver a Fig.
George Osric: ¡Ah! ¡Eleazar! Exclama dichoso caminando hacia ellos.
Profesor Fig: ¡George! Me alegra que nos encontraras a pesar de mis raras indicaciones. Le dice en tono cálido mientras se estrechan la mano.
George Osric: Me he aparecido en destinos con descripciones todavía más vagas. Suelta una risita. Aunque debo reconocer que cometí un pequeño error en mi primer intento. Cuenta de forma juguetona gesticulando enfáticamente con sus manos. Le he dado un buen susto a algunas personas del West End. Dice mirando a Sky incluyéndola en la conversación y suelta otra risita.
Profesor Fig: Ha pasado mucho tiempo. Menciona en un tono más serio. Cuando recibí tu lechuza, yo…
Osric de inmediato interrumpe a Fig.
George Osric: Mejor no hablemos aquí, Eleazar, ¿sí? Lo detiene mirando nervioso a los alrededores y el profesor enseguida hace lo mismo por inercia.
Profesor Fig: Claro. Asiente. ¿Por qué no hablamos de camino a Hogwarts? Propone mientras le dedica una mirada a Sky. Hay que llegar al Banquete de comienzo de año y a la Ceremonia de Selección.
George Osric: Maravillosa idea. Profiere enérgico. Siempre y cuando a tu joven acompañante no le moleste mi presencia. Dice mientras continúa haciendo ademanes al hablar.
Sky Pharres: Para nada, señor. Responde complacida con una sonrisa.
Profesor Fig: Después de usted. Le dice a Sky haciendo un gesto educado con su mano.
En el momento preciso que Fig termina su frase, la Torre de Isabel comienza su jubilosa melodía de Westminster Quarters. La puerta del coche se abre sola. Luego de un muy disimulado respingo, Sky procede a montarse dentro con Fig siguiéndole el paso hasta sentarse al lado de ella.
George Osric: Hace siglos que no voy al castillo. Expresa animado y sonriente. Sería bueno ver ese viejo montón de piedras. Añade al pisar el escalón de la puerta del coche.
Unos segundos antes de meterse, Osric da un último vistazo discreto a los alrededores, su sonrisa se desvanece y la preocupación aparece en su rostro. Al unirse con los demás, retoma su gesto alegre tan característico.
Una vez todos dentro, la puerta vuelve a moverse cerrándose sola. Enseguida el cochero fustiga lo que parecen unas riendas invisibles y el coche comienza a moverse. Las campanadas del reloj que anuncian las 15:00 hrs se hacen presentes. Al avanzar hacia adelante un par de metros, el coche comienza a elevarse poco a poco hasta abrirse paso entre las nubes.
Sky se desconcierta un poco cuando ya no siente el golpeteo de las ruedas contra el suelo. Por breves instantes experimenta una sensación que jamás había padecido antes. Con sus lecciones recientes, había tenido tiempo de acostumbrarse a ciertas cosas que con frecuencia la tomaban desprevenida. Aun así, no había perdido del todo su sensibilidad y su sentido de asombro. Lo único que tenía dominado hasta ahora, además de lo aprendido con Fig, era la capacidad parecer apacible cuando algo sucedía algo extraordinario. Luego de un leve y fugaz mareo por el cambio de altitud, se siente mejor.
Mientras tanto en la calle empedrada, a pocos metros de donde el coche partió, un hombre con gabán azul y costuras doradas observa cómo el coche se aleja sobrevolando la ciudad hasta perderse de vista en el cielo nublado. Al sonar la última campanada, toma su lugar un torbellino en tonos oscuros junto a un sonido semejante a una succión haciendo que el hombre desaparezca del área.
Paulatinamente el coche deja atrás las amontonadas nubes grisáceas y se mueve por un cielo, aunque aún nublado, más abierto y con luz del sol. Sky piensa en el cochero. Aún no logra comprender del todo por qué un coche encantado capaz de moverse por sí mismo necesita de alguien que le de dirección. Sus preguntas pasan a segundo plano cuando Osric comienza a hablar con su tono tan vivaz.
George Osric: Me alegra haberte visto antes de que fueras a Escocia. Le dice a Fig retomando la conversación.
Profesor Fig: Por poco. Responde de forma juguetona haciendo un ademán con su dedo índice y le dedica una sonrisa cerrada, lo que saca a Osric una risita tonta.
George Osric: ¿Y quién es tu joven acompañante?
Profesor Fig: Una nueva alumna. Dice afectuosamente apuntando a Sky con la palma hacia arriba.
Sky no puede evitar esbozar una sonrisa hacia ambos.
George Osric: ¿Nueva? Pregunta sorprendido.
Sky Pharres: Sí, señor. Comienzo en el quinto año. Le explica educadamente.
George Osric: ¡Qué extraordinario!
Profesor Fig: Lo es. Ningún profesor había escuchado antes que alguien fuera admitido en Hogwarts tan tarde.
George Osric: Tampoco yo. Añade levantando las cejas mostrando su asombro.
Profesor Fig: Y claro, como los demás estudiantes de quinto han estado puliendo sus habilidades por cuatro años, el director me pidió que le pusiera al corriente antes de que comience el año.
George Osric: Bueno… Se inclina hacia Sky. Mejor mentor, no hay. Asegura guiñándole un ojo y continua hablando. El profesor Fig no es solo un maestro excepcional, también es un mago notablemente intuitivo y talentoso.
Fig hace un gesto leve para mostrarse abochornado, sin embargo, vuelve a su postura anterior para dirigirse a Sky.
Profesor Fig: Osric es adulador. Uno de los motivos por los que ha llegado tan alto en el Ministerio. Bromea riendo entre dientes.
A Sky le conmueve el nivel de camaradería entre ambos. Ella siente que tanto la presencia alegre de Osric como su charla, amenizan bastante el viaje. Osric se vuelve un poco para sacar un periódico enrollado que tenía en uno de los bolsillos de su abrigo.
George Osric: ¿Ya viste esto? Le dice a Fig en un tono serio cuando lo abre.
Sky pone atención a la primera plana del periódico “El Profeta”. Con la fecha “lunes 1 de septiembre”. Al lado del nombre se encuentra un escudo con las iniciales del periódico y la frase enmarcada “El diario encantador preferido por el mundo de los magos” debajo de éste. En letras gigantes se aprecia el titular: “La Rebelión De Los Duendes De Ranrok” unido al subtítulo: “¿Verdad o sinsentido?” Junto a ambos, retratado un duende vestido con una especie de armadura y una mueca amenazante. A pesar de que el profesor Fig le había explicado en forma resumida a Sky qué y quiénes forman parte del mundo mágico, ella se admira al ver por primera vez un duende real, aunque sea en una fotografía. Su admiración incrementa cuando nota que el duende de la imagen se mueve y al hacerlo su gesto se torna cada vez más intimidante.
Profesor Fig: Sí… Hay distintas opiniones sobre la peligrosidad de Ranrok.
De repente Sky se siente observada desde el exterior. Tiene la impresión de haber visto algo de reojo por la ventana, gira su cabeza hacia esta fijando su vista hacia afuera pero no ve absolutamente nada. No puede evitar sentirse extraña, pero le atribuye todo al movimiento del coche o a las nubes desplazándose rápidamente y continúa prestando atención al nuevo tema de conversación.
George Osric: Aunque aún falta convencer a mis colegas en el Ministerio, creo que es una amenaza importante. Dice preocupado. Y… Agrega con el mayor tacto posible. Fue tu esposa, Eleazar, quién me alertó sobre sus actividades hace meses.
La última frase de Osric sacude a Fig y su aspecto cambia por completo.
Profesor Fig: ¿Miriam?… ¿Cómo? Pregunta intrigado.
Osric hace una leve pausa y suspira antes de responder.
George Osric: Me escribió sobre Ranrok antes de morir. Preguntaba qué sabía el Ministerio al respecto. Explica con la mirada baja.
Una tristeza profunda aparece inevitablemente en el rostro de Fig por unos segundos mientras Osric continuaba con su relato.
George Osric: Antes de que pudiera responder… recibí esto.
Se vuelve para sacar otra cosa del interior de su abrigo y después lo sostiene delicadamente con ambas manos para mostrarlo.
George Osric: Fue la última cosa que me envió, Eleazar. La trajo su lechuza, pero sin un mensaje. Solo puedo asumir que….
Profesor Fig: …tuvo que deshacerse de él para que esté a salvo. Termina la frase tomando con cuidado el objeto cilíndrico de metal con tonos azulados.
George Osric: Seguramente de Ranrok. Hace hincapié. No puedo abrirlo. La magia que protege esto es muy poderosa.
Fig lo examina detenidamente y después lo gira un poco para seguir analizando los detalles de sus acabados.
Profesor Fig: Parece metal de los duendes. Comenta palpando los grabados metálicos. Ese símbolo… Continúa refiriéndose al emblema que tiene el objeto en la parte de en medio.
Sky Pharres: ¿Qué es ese brillo? Interrumpe curiosa apuntando con su dedo al emblema.
Profesor Fig: No veo ningún brillo. Responde girando el artefacto varias veces para lograr ver algo.
George Osric: Yo tampoco. Comenta arrugando la frente.
Después de cruzar una mirada con Osric, Fig se lo entrega a Sky. Ella lo toma con ambas manos de los extremos y contempla el destello por unos segundos. Al hacerlo tiene la leve sensación de escuchar algo parecido a un zumbido y un susurro. Algo en los tonos azulados de las luces que emana no le es ajeno a Sky. Sin embargo, antes de que su memoria pudiera hacer algo al respecto, el brillo se extiende a través del resto de los relieves de metal iluminando los bordes de los extremos y desaparece de inmediato. El objeto se abre en forma de relicario como si se desactivara un mecanismo de seguridad. Dentro de él se encuentra una llave grande y dorada posada en una almohadilla de cuero azul. La peculiar forma de la cabeza de la llave coincide exactamente con el símbolo del exterior.
George Osric: ¡Por las barbas de Merlín! ¡¿Cómo…?! Dice completamente atónito.
Cuando Sky está a punto de tomar la llave Fig la detiene en seco.
Profesor Fig: Un momento. Interviene tomando rápidamente el contenedor de vuelta. No sabemos qué…
Sky se golpea la contra la pared del coche con la violenta e inesperada sacudida. Se aferra como puede al asiento usando todas sus fuerzas para no caer y aprieta sus ojos para impedir que entren los pequeños pedazos de vidrio y madera que salieron disparados por todos lados. Su frente comienza a sudar por el esfuerzo físico y por la temperatura que aumentó ipso facto. Al abrir los ojos de nuevo, su campo visual se reduce por un momento al rojo vivo de los ojos del dragón frente a ella. Cuando recupera su vista periférica, se horroriza al ver cómo el dragón sacude iracundo con su boca la otra mitad del coche con Osric dentro hasta hacer todo trizas.
Al girase para sujetarse mejor, ve por la pequeña ventana que da hacia el cochero. Cuatro criaturas esqueléticas de cola larga, color oscuro, cuerpo de caballo y alas de murciélago aparecen de la nada al frente del coche. Las criaturas tienen colocado un arnés conectado a unas riendas ya visibles que el cochero azota una y otra vez desesperado mientras grita “¡Arre! ¡Arre!”.
Sky al recordar que el profesor Fig, venía sentado junto a ella vuelve a girarse para comprobar si aún sigue ahí. Una parte de ella se alivia al verlo firmemente sujetado al marco de la ventana rota que tiene al lado.
Sky Pharres: ¡Hagar! Chilla Sky con un grito ahogado y de nuevo mira en dirección al dragón.
Sky vislumbra un resplandor escarlata alrededor del cuello y en el pecho del dragón. Cuando la cabeza de éste se acerca un poco más, logra distinguir una especie de collar de metal unido al brillo rojo. Al momento que la feroz criatura está a escasos metros de ellos, Fig suelta un grito.
Profesor Fig: ¡SALTE!
El profesor Fig, Sky y el cochero saltan al vacío mientras el dragón destruye lo que quedaba del coche y las criaturas que tiraban de él salen volando despavoridas tras el impacto. Enseguida, tras hacer un sonido similar a una pulsación, el cochero desaparece dejando a Fig y a Sky cayendo por los aires con los restos del coche en llamas.
Sky no puede respirar ni ver bien con tantas sacudidas mientras cae. Por un instante cree ver de reojo a Hagar volando cerca de ella. El profesor Fig trata de obtener estabilidad mientras se aferra al contenedor con una mano. Sin querer lo suelta y el objeto se abre con los choques de aire, dejando salir lo que había dentro.
Profesor Fig: ¡La llave!
De pronto Sky y el profesor se encuentran cayendo casi a la misma altura y a poca distancia el uno del otro, para su mala suerte el dragón está bajando en picada de nuevo tras ellos.
Profesor Fig: ¡Sujete mi mano! Grita estirando su brazo hacia Sky.
Una vez el dragón los siente presas sin escapatoria, abre su boca para tragárselos. Sky trata de acercarse con dificultad y se estira hacia el profesor apretando los dientes. En cuanto Fig logra tomarle la mano a Sky, él grita un hechizo sin varita mientras extiende su mano libre hacia abajo.
Profesor Fig: ¡Accio!
De inmediato la llave deja de caer y comienza a moverse hacia arriba. Al momento Fig toma la llave un resplandor azul los envuelve a ambos y desaparecen de allí escapando de la mordida del dragón por un pelo.

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